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Hacia el año 1910, nuestros abuelos Jacinto Ramos Ballona y Asunción Mañero
Martínez, oriundos de Castilla. Pasando como muchos españoles de la época
por la necesidad de hacer las américas, partieron hacia esas acogedoras
tierras argentinas. Con unos ahorrillos no muchos, llegaron a esta hermosa
villa marinera para establecerse.
Llegando a San Vicente con sus tres hijos mayores, Ana, Irene y Bernardino,
montaron despacho y obrador de pastelería, donde nacieron sus otros tres
hijos, Jacinto, Manuel y Agustina.
Todos ellos ayudaron y trabajaron en la producción de chocolates, caramelos,
galletas y en todas las variedades de pasteles y tartas de la época. Aunque
solo dos de ellos se dedicaron a esta grata pr ofesión de pasteleros,
Bernardino y Jacinto.
Jacinto, nuestro padre, se quedó en San Vicente; abriendo posteriormente, un
obrador y despacho de confitería en Madrid, establecimiento que
posteriormente se cerró. Él, junto a su esposa Pepita Abascal crearon la
infraestructura y establecimiento actual, siendo reformada en 1986 por sus
hijos, quienes continúan hoy en día al frente de esta tradición familiar. |